La leyenda

Mucha gente cree que la primera vez que apareció el monstruo del lago Ness fue alrededor de 1930 pero esto no es exacto. Ya en la época en que los Pictos habitaban las Tierras Altas Escocesas, existían numerosos relatos acerca del monstruo.

Los habitantes de las cercanías del lago solían contarles a sus hijos historias acerca de un monstruo para mantenerlos alejados de las oscuras y peligrosas aguas del lago. En dichas historias, el monstruo vivía en el lago y cuando tenía hambre, emergía y se transformaba en un bellísimo corcel y esperaba para que los desdichados lo montasen, luego, galopaba directamente hacia las aguas y devoraba a su víctima.

Esta historia verdaderamente mantuvo a los niños lejos del lago pero los lugareños nunca dejaron de pescar su salmón.

La primera vez que se lo ve a Nessie fue en el año 565 cuando St. Columba, un sacerdote irlandés que viajaba a través de las Tierras Altas Escocesas (Highlands) y que difundía el Cristianismo entre los Pictos, vio a la criatura.

St. Columba conoció a algunos lugareños que estaban enterrando a uno de sus amigos quien, en un intento de recuperar el bote que estaba a la deriva, fue atacado por la bestia. St. Columba le pidió a uno de sus seguidores que nadase hacia el bote y que lo acercase a la costa, pero, cuando lo hace, la bestia emerge para atacar al hombre. Al ver esto, St. Columba mantuvo en alto la cruz y gritó “Detente, no toques a ese hombre” y la bestia se sumergió.

Durante los siglos XVIII y XIX se conocieron otros testimonios que describían que algo extraño se veía en el lago. 1933 fue el año que se anunció al monstruo del lago Ness como hoy día lo conocemos.