Quien ve por primera

Quien ve por primera vez una foto de este castillo, cree que no es real, pero créanme, ¡sí lo es! Su color blanco contrasta con el paisaje de las verdes montañas y a veces su esplendor es opacado por el cambiante clima escocés, pero su majestuosidad va más allá del clima reinante.

El castillo de Blair Atholl está ubicado en la villa de Atholl en Perthshire, y tiene la fama de ser uno de los más pintorescos de Escocia.

La familia y la historia del castillo

La familia Atholl se estableció en Strath Garry hace más de 7 siglos, la zona era peligrosa pero también estratégica, porque quien se adueñase de ella tendría el control del acceso a los Montes Grampianos y a toda la ruta al norte de Inverness. El castillo se usó para defender ese paso montañoso.

La construcción data de 1269 cuando el conde vuelve de las Cruzadas y encuentra a su vecino, John Cumming of Badenoch ocupando sus tierras. John había comenzado a construir una torre que aún hoy lleva su nombre ” La Torre Cumming”, esta torre es la parte más alta del castillo.

La historia de Blair Atholl está ligada a 19 generaciones de Stewarts y Murrays of Atholl, quienes mutuamente se apoyaban en tiempos de guerra y de paz y dejaron su marca en el castillo.

En 1457 el rey James II de Escocia le confiere el ducado de Atholl a Sir John Stewart of Balvenie quien era su medio hermano.

El tercer conde fue el responsable del gran Hall y su hijo el cuarto conde recibió allí a María, Reina de los Escoceses en 1564; el entretenimiento real de la época era la caza en Glen Tilt.

En 1595, el quinto conde muere sin descendencia, y por ello, no se sabía muy bien quien lo sucedería, finalmente esto se resolvió en 1629 pasando la propiedad a su pariente John Murray of Tullibardine quien se convirtió en el primer duque y el título quedó en la familia Murray desde entonces.

El ducado

Después de la Unión de las coronas en 1603 nadie ignoraba lo que ocurría en Inglaterra. Durante la guerra civil el primer y segundo conde apoyaban al rey.
Blair se convirtió en el primer objetivo a conquistar por las fuerzas de Oliver Cromwell.
El castillo fue tomado en 1652 hasta que Charles II recuperó el trono en 1660. Por su lealtad a la corona, el segundo duque fue nombrado marques en 1676.

Durante la revolución jacobita de 1715 y 1745 el primer duque y su segundo hijo James apoyaban al gobierno, pero el mayor de sus hijos William y el menor George apoyaban la causa Stewart. A la muerte de su padre, James se convierte en duque y sus hermanos William y George se exilian en Francia.

En 1745 William regresa de Francia con Bonnie Prince Charlie y alza el estandarte de la familia Stewart en Glenfinnan y ambos se alojan en Blair; su ocupante y hermano James se muda temporariamente para no tener nada que ver con esta visita. Al poco tiempo, las fuerzas del gobierno toman nuevamente el castillo.

A principios de 1746 el tercer hijo, Lord George Murray vuelve de comandar la campaña Jacobita en Inglaterra y quiso sitiar su propia casa pero fue llamado a enrolarse en la batalla de Culloden, sobrevivió a ella pero murió en exilio en Holanda. Su hermano William murió preso en la Torre de Londres.
Su hermano James heredó a través de su abuela la Isla de Man y con el ingreso que obtuvo de las rentas en esas tierras comenzó a remodelar el castillo al estilo Georgiano.
James no tuvo hijos varones pero, para que la propiedad quedase en la familia, se casa con su prima Charlotte y se convierte en el tercer duque en 1764. Vendió la Isla de Man al gobierno y entre el y su hijo reunieron £ 417.000.
El quinto duque estaba muy enfermo y su sobrino Lord Glenlyon, después nombrado sexto duque, se encargó de agasajar a la reina Victoria en la segunda residencia familiar en Dunkeld en 1842.
Dos años más tarde, Lord Glenlyon le presta el castillo de Blair a la reina Victoria para que pase allí 3 semanas de vacaciones. Como muestra de gratitud, por los cuidados que la guardia de los Athollmen le brindaron, Victoria le otorgó sus colores reales al duque y a sus hombres; y, por consiguiente el derecho a portar armas y así los Atholl Highlanders se convirtieron en el ejército privado del duque.

El amor de Victoria por las Highlands ayudó al desarrollo ferroviario y, en 1863 la línea férrea ya pasaba por Atholl hacia Inverness; esto le dio al séptimo duque una ganancia inesperada de £ 33.000.
Gracias al ferrocarril, en 1870, el duque contrata a David Bryce un arquitecto de Edimburgo, para remodelar el castillo de Mansión Georgiana a Victoriana como hoy lo conocemos.
Bryce construyó el nuevo hall de entrada, la puerta principal y el salón de baile. También se instalan baños, teléfonos, gas y electricidad. La cocina original quedó 3 pisos por debajo del comedor.

En 1932 debido a los efectos económicos de la guerra, el castillo se transformó en un fondo de inversión y en 1936 abrió por primera vez las puertas al público.
Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió de asilo a niños de una preparatoria y a evacuados de Glasgow.

El octavo y el noveno duque no tuvieron hijos.

En 1957 el título paso a Iain Murray, éste y su madre convirtieron al castillo en la atracción turística que es hoy.

El décimo duque muere sin hijos en 1996 y el castillo pasa a su primo quien vivía en Sudáfrica. El undécimo duque fallece hace unos años y hoy el castillo está habitado y administrado por su media hermana Sarah Troughton.